Trastornos de la alimentación: ¿Qué hay detrás?

Los alimentos para una persona son fuente de vida y energía, por lo que es importante que sean de alta calidad y se consuman en la cantidad óptima. La incapacidad para controlar el consumo correcto y oportuno de los alimentos, que conduce a problemas de salud, se denomina trastorno alimentario (EDD). ¿Qué factores provocan la aparición de tales violaciones y qué problemas pueden indicar la presencia de ED?

Relación nociva con la comida

Los trastornos alimentarios son una variedad de patrones de comportamiento asociados con los trastornos alimentarios. Hay un sentimiento de dependencia de la comida, por ejemplo, en forma de un deseo constante de comer algo o una negativa a comer. Tales acciones pueden conducir a diferentes sentimientos: culpa, ansiedad, ira. Una persona puede ser consciente de esto o incluso no pensar en una relación causal.

Hay muchos tipos de trastornos alimentarios. Entre los principales se encuentran la anorexia, la bulimia y la sobrealimentación compulsiva, así como una serie de otros trastornos que ocurren con mucha menos frecuencia, por ejemplo, ortorexia - un deseo obsesivo de comer alimentos saludables o borrachorexia, cuando se sustituye la alimentación por el consumo de alcohol con el fin de adelgazar o controlar el peso de forma intencionada, y otros.

Si una persona, por alguna razón subjetiva, tiene la idea de adherirse a una determinada dieta o excluir ciertos alimentos de la dieta, es importante consultar primero con un especialista si debe hacerlo. Si se necesita una dieta, un especialista lo ayudará a elegir una dieta equilibrada y encontrar una alternativa a los alimentos que una persona quiere excluir. Tal algoritmo de acciones le permitirá no cometer errores, mantenerse en buena forma y no dañar el cuerpo. Después de todo, la salud humana consta de tres aspectos: físico, mental y social.

Por lo general, las personas mismas notan que algo anda mal con ellas. Por ejemplo, una persona está aumentando de peso o sus colegas y amigos prestan atención a su apariencia. Uno de los síntomas de un factor psicológico es comer en exceso o comer poco. Para comenzar a tratar la patología, debe comprender las causas. Por lo general, el error del tratamiento radica precisamente en el hecho de que las personas luchan con los síntomas. Convencionalmente, si aparece una mancha en el techo, una persona intenta pintar sobre ella, pero vuelve a aparecer. ¿Y aquí es importante entender por qué surgió? Primero debe lidiar con una gotera en el techo y luego cubrir la mancha. Así es con la salud, es difícil ayudarse a uno mismo si no se establece la causa de la enfermedad y no se trabaja con ella.

Causas de los trastornos alimentarios

El trastorno alimentario es una patología psicológica que puede activarse por diversos motivos. Debido al estrés o al trauma psicológico en un niño o adulto, también las desviaciones de las normas de nutrición pueden ser causadas por problemas psicológicos y fisiológicos. El trastorno puede surgir como resultado de cierta educación o estándares de belleza impuestos por la sociedad. Un niño crece en una familia con ciertas tradiciones, y desde la niñez, cada uno de nosotros sigue ciertos rituales adoptados en el círculo de familiares. Por ejemplo, si está molesto, entonces necesita tomar té con dulces, si está cansado, coma un pastel y distraiga de esta manera. Resulta que desde una edad temprana, se forma en una persona un cierto algoritmo para vivir las emociones: para aprovecharlas o, por el contrario, para limitarse. Esto es una especie de autocuidado a través de la alimentación, pero lamentablemente no se nos enseña a cuidarnos de otra manera. También se puede desarrollar el escenario opuesto, cuando un niño es castigado con la privación de algo sabroso, por ejemplo, se le prohíbe comer dulces, y en la edad adulta también puede limitarse. El padre suele elogiar al niño y recompensarlo con dulces. Y luego seguimos viviendo de acuerdo con este escenario, me va bien hoy, así que iré a comprarme algo sabroso, y si fallo, compraré algo para mantenerme. Hacemos esto en cada situación. Cuando una persona no conoce otros caminos, entonces sigue el camino bien conocido. Si ha aumentado la ansiedad, entonces puede comenzar a comer más de lo normal y, por regla general, alimentos con un sabor fuerte, tratando así de aliviar el estrés. Y estos son síntomas de patología, pero no la causa. Cuando los motivos para comer en exceso se acumulan y las formas habituales de aliviar el estrés no ayudan, es como si se aumentara la dosis de comida y se abusara de ella. Cada uno tiene su forma de comer, uno tiene dulce, alguien salado, otros abusan del café y así sucesivamente. Entonces una persona solo puede agarrar más y más hasta que comienza a notar un aumento de peso. Alguien, por el contrario, puede negarse completamente la comida cuando está estresado. Esto sucede cuando no nos aceptamos y no amamos, cuando nos falta valor propio. Los estándares sociales pueden provocar un trastorno alimentario. Si la delgadez (algunos deportes, modelaje) o la masa corporal densa (sumo, culturismo) son bienvenidas en una profesión, entonces a sus representantes les puede resultar difícil lidiar con esto. Por esta razón, muchos deportistas y modelos tienen un trastorno alimentario.

Formas de ayudar

Comer no tiene nada que ver con la comida y la fuerza de voluntad. Esto se trata principalmente de no entender el problema, por lo que es importante darse cuenta, comenzar a tomar decisiones y ser responsable de ellas. Si hay una sensación de caminar en un círculo vicioso, pero es imposible salir de él usted mismo, siempre puede encontrar ayuda y apoyo desde el exterior.

El tratamiento de la disfunción eréctil requiere un enfoque integrado: un equipo de especialistas, porque es una enfermedad mental que afecta la salud física y mental. La persona clave que estará involucrada en el tratamiento y lo supervisará debe ser un psiquiatra o un psicólogo clínico . Los nutricionistas y psicólogos pueden actuar como especialistas adicionales. Hoy en día, en muchas empresas, los empleados tienen la oportunidad de acudir a un psicólogo asesor. Puede asumir un papel de acompañante, ayudar a construir una nueva relación con la comida, indicar la dirección del movimiento, teniendo en cuenta todos los matices del estilo de vida del individuo, hablar sobre posibles opciones de apoyo, derivar a un psiquiatra o terapeuta. Es valioso cuando una empresa cuida a sus empleados y les da la oportunidad de obtener ayuda adicional. El tratamiento de los trastornos alimentarios no es un proceso rápido, por lo que durante este período, el apoyo es especialmente importante para una persona.

Primero, los especialistas deben clasificar y comparar todos los hechos: cuál fue el punto de partida para perder o ganar peso, qué métodos usa una persona para perder peso, dietas o entrenamientos agotadores. Por ejemplo, uno de los síntomas característicos de la bulimia es la actividad física activa como forma de deshacerse del exceso de calorías. Un equipo de especialistas examina de cerca el historial de la persona para comprender la causa del trastorno. También es importante que se aseguren de que todo esté bien con el tracto gastrointestinal, porque muchas personas comen lo mismo, pero se ven diferentes. Esto es importante de considerar y entender. En el proceso de tratamiento, los especialistas le enseñan a una persona que las causas de la patología deben vivirse y no masticarse. Cada uno de los ayudantes tiene su propia tarea. Un nutricionista dice cómo y qué comer, cuándo y en qué cantidad. Un psiquiatra o psicólogo analiza los sentimientos y, en el proceso de comunicación, llegan a posibles formas de experimentar pensamientos y emociones. Encontrar la causa de la patología ya es la mitad de la batalla. Luego, la persona misma decide si lidiar con esto, de qué manera y por qué lo necesita.

Prevenir las relaciones no saludables

No existen métodos universales para prevenir los trastornos alimentarios. Es importante un flujo de información que ayudará a orientar a un adulto sobre qué hacer en esta situación. Solo los especialistas pueden entender las causas de la RPP. Por ejemplo, pocas personas pensaron y rastrearon tal conexión de que nuestros pensamientos pueden desencadenar el proceso de comer en exceso en el cuerpo. Dependiendo de lo que pensemos, se producen reacciones hormonales en nuestro organismo. Cuando comienza el proceso de pensamiento, a menudo sentimos respuestas corporales. Por ejemplo, imagina un limón maduro y jugoso . Lo tomas en tus manos, lo cortas por la mitad y goteas el jugo en tu boca. ¿Sientes? La saliva se segrega de forma involuntaria. Incluso sin ver el limón ahora, pero pensando en ello, comienza el proceso. Es lo mismo con las hormonas. Cuando nos regocijamos, el cuerpo produce oxitacina, endorfina, serotonina y, con noticias negativas, cortisol y adrenalina. Los niveles elevados de cortisol conducen a la acumulación de grasa corporal. Es decir, es obvio que es importante trabajar en tus pensamientos y reacciones. Desde la infancia, los guardamos para nosotros, rara vez hablamos sinceramente con alguien y compartimos experiencias, a menudo por temor a la condena. Los especialistas le enseñan a una persona con trastornos alimentarios cómo lidiar con los pensamientos y hablar sobre su impacto en nosotros.

El equilibrio es bueno en todas partes: en el descanso, en el trabajo y en la comida. Es valioso cuando un empleador apoya a los empleados, les da la oportunidad de sentirse atendidos, desarrollarse y mantener su salud bajo control. En las empresas modernas, esta tendencia se está generalizando. Los empleadores establecen una zona de alimentos para sus empleados, organizan comidas para ellos o intentan diversificar su dieta con refrigerios saludables. No galletas y sándwiches, sino, por ejemplo, verduras y frutas. Desafortunadamente, no se acostumbra hablar de trastornos alimentarios, por lo que la gente sabe poco sobre estos trastornos. Es importante entender que no siempre el aumento de peso, la delgadez, las ganas de comer dulces o la sensación de hambre indican la presencia de algún tipo de trastorno alimentario. Necesitamos concienciar a la sociedad sobre ellos para prevenir y minimizar su propagación y poder hacerles frente si es necesario. El estado de nuestra salud es un reflejo de nuestra actitud hacia nosotros mismos. Debe cuidar su propio cuerpo y cuidarse a sí mismo no de vez en cuando, sino regularmente. Esto nos permitirá conservar y aumentar el recurso que nos brinda la naturaleza.